Jazz Music

“El rock es una piscina, el JAZZ es todo un océano”.

Años 20’s

Nueva York y Chicago en los años veinte. En los primeros años veinte, el jazz encontró refugio en los locales de los traficantes de alcohol. Ya en 1923, las orquestas de King Oliver y de Jerry Roll Morton comenzaron a grabar discos que anunciaban el jazz (a posteriori llamado “tradicional”) que tendría en Louis Armstrong a su más popular representante.

Armstrong, al frente de sus Hot Five primero y, luego con los Hot Seven, consiguió que el jazz diera un salto enorme en su evolución al imponer la expresión personal del solista frente a la improvisación colectiva entretejida que caracteriza el estilo de Nueva Orleans.

Otra gran figura fue la de Bix Beiderbecke, un trompetista blanco cuyo original fraseo y prematura muerte hicieron de él un mito del jazz de esa época.

Junto a ese florecimiento de los solistas, los años veinte conocerían el inicio del esplendor de las grandes orquestas, como la de Paul Witheman, que se consagraría entre el gran público con su versión de Rhapsody in Blue de George Gerswhin, la de Fletcher Henderson, con solistas como Rex Stewart a la trompeta o Coleman Hawkins al saxo tenor y sobre todo la orquesta de Duke Ellington

 

Los años de la Depresión. La depresión económica de 1929 afectó gravemente a numerosos músicos que se vieron alejados de los estudios de grabación y de los escenarios, sin embargo el público seguía reclamando espectáculos y las orquestas ya establecidas siguieron conociendo un auge imparable al que se sumaría, entre otras, la de Count Basie, considerada por muchos la mejor orquesta de jazz de todos los tiempos.

 

De estas orquestas surgirán numerosos solistas de enorme personalidad. Figuras singulares de este momento son el pianista Art Tatum y el pianista y cantante Fats Waller.

Una importante consecuencia de la depresión económica americana fue el desplazamiento a Europa de muchos artistas en busca de trabajo. Aquí, el panorama que encontraron fue muy diferente al que conocían, pues si en un primer momento sus actuaciones se limitaban a los salones de grandes y vetustos hoteles, que veían en el jazz un signo de modernidad, pronto pasarían a las salas de concierto arropados por una afición que veía en ellos a los padres de una nueva música.

La era del swing. En 1923 se derogó la prohibición del alcohol en Estados Unidos y este hecho, junto a los éxitos y la popularidad de formaciones de músicos blancos como Benny Goodman o Glenn Miller, contribuyó a que el jazz perdiera, al menos en parte, el calificativo de música marginal

En la segunda mitad de los años treinta el jazz alcanzó uno de sus grandes momentos de florecimiento. Es el estilo que se conoce como “mainstream” (literalmente se traduce por corriente principal), época intermedia entre el jazz tradicional y el jazz moderno.

Las orquestas seguían siendo el marco ideal para el lucimiento de los solistas y a la vez favorecieron la eclosión de nuevos talentos como el saxofonista Lester Young y del contrabajista John Kirby.

Fue el momento también de la aparición de dos grandes cantantes, Billie Holiday y Ella Fitzgerald, quienes, junto a Sarah Vaughan, reinan hasta nuestros días como diosas entre las voces del jazz.

 

 

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